Esta cantera cuenta con una superficie aproximada de 11 hectáreas y forma parte del conjunto de explotaciones que integran la estructura productiva de la compañía. Su actividad extractiva se inició en el año 1958, desarrollándose durante décadas como punto de suministro de áridos para diferentes obras e infraestructuras de la zona.
En el año 2004 fue adquirida por Arenas Forna, junto con la cantera Peñalba, dentro de la estrategia de crecimiento y consolidación de la empresa. Esta incorporación permitió reforzar la capacidad productiva de la compañía y ampliar sus recursos disponibles para atender de forma más eficiente las necesidades del mercado.
La adquisición de esta cantera responde al objetivo de incrementar la disponibilidad de materiales y mejorar la capacidad de abastecimiento en la zona de influencia de la empresa. De este modo, Arenas Forna puede dar respuesta a la creciente demanda del sector de la construcción, garantizando un suministro ágil y continuo de áridos para obras de distinta envergadura.
Gracias a esta ampliación de recursos, la empresa puede optimizar su logística y asegurar una mayor rapidez en el servicio, reduciendo tiempos de espera y evitando posibles retrasos en el suministro. Todo ello contribuye a cumplir con los plazos de entrega comprometidos y a ofrecer un servicio fiable y de calidad, orientado siempre a la plena satisfacción de los clientes.
La primera planta de tratamiento se instaló en el año 1996, y desde entonces se han realizado diversas ampliaciones para poder aumentar y mejorar la calidad de los productos que se fabrican. En la actualidad tiene una capacidad de 300 Tm/h.